Con el paso del tiempo y la evolución de la web 2.0, la Internet nos ha dado una falsa imagen de privacidad en el marco de las redes sociales. Pues, millones de empresas que manejan la información de ciertas redes sociales, tienen además en su poder la información personal que las personas comparten al hacer uso de esas redes.
Las redes sociales se han popularizado recientemente, de tal manera que, por medio de ellas se planifican encuentros entre personas dejando a la vista direcciones, lugares e incluso datos personales como: números telefónicos y correos. Sin embargo, la mayor intriga de los usuarios es intercambiar fotos y conocer gente.
Por otra parte, cuando se acepta el contrato de cualquier red social, se renuncia a cualquier poder sobre tu información o contenido personal. Se debe tener responsabilidad y juicio al momento de hacer uso de redes sociales. En Internet se maneja un sinnúmero de información y por ende, puede ser peligroso hasta el punto de que un cracker o hacker con suficiente habilidad, puede obtener datos sin límite.
Por intuición propia debería surgir la interrogante: Si todo lo que entra en la red queda registrado, ¿quién sería capaz de contrarrestar el efecto, si toda información que se publica genera indefinidas copias?